Emboscada en verde
Hasta hace relativamente poco tiempo, nunca me atreví a tener (¿mantener?) a ningún ser vivo en mi casa. Demasiada responsabilidad.
Por alguna razón, unos años atrás acepté unas macetitas chiquitas, con "hijitos" de aloe vera, cintas y dolar, y los coloqué en el balcón. Hoy los hijos y nietos de esas precursoras llenan la casa y mi oficina. Dice Mercedes, la señora que viene a ayudarnos con la limpieza, que tengo buena mano para las plantas... ¡¡¡Horror!!! ¿cómo me dejé atrapar de esta forma? ¿qué va a seguir, una mascota? ¿y luego hijos? ¡Que alguien me diga cómo salir de esta!
