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La casualidad hizo que mi estadía por mis pagos coincidiera con el Festival Intgernacional de Cinema de Sitges, y cómo no aprovechar la combinación playa + paseo + cine y porqué no ,algo de choluclismo, que en estos temas se llama fanatismo freak, y esto es porque aunque me quedé con las ganas de ver a Robert Englund, que asistió al festival, si me crucé con Alex Angulo, que me gusta mucho.
El caso es que, debo reconocer que yo no soy un gran aficionado ni al cine de terror ni al fantástico, quizá un poco más al fantástico que al de terror, pero igualmente había unas cuantas pelis que me apetecía ver. Había ya oído hablar de
El Orfanato o
Waz, pero un análisis económico (7,50 euros por entrada es muuuucho dinero) me hizo decidir esperar a que llegaran a estas latitudes, porque casi con toda seguridad éstas van a llegar acá, y pagar menos de la mitad para verlas. Finalmente sólo fuí a ver dos películas que probablemente no lleguen acá (al menos no a Mendoza):
Devil's Chair y
Roman.
Devil's Chair arranca con la visita de una pareja joven a un caserón abandonado, que había sido décadas atrás un instituto psiquiátrico. Jugando, jugando (y ya saben a lo que juegan las parejas jóvenes, no se me vayan a hacer los pelotudos, ahora), la muchacha se sienta en una especie de silla de torturas, que la atrapa mediante el
muy-poco-original cierre automático de grilletes alrededor de manos, pies y cuello y vamos que empieza el baño de sangre... luego la chica desaparece, el muchacho es acusado del crimen y encerrado en una institución mental.
Años después un estudioso universitario consigue autorización para sacarlo y llevárselo al susodicho caserón. Ahí se va el grupo integrado por nuestro loco (o no) protagonista, y un grupo de académicos formado por cuatro estereotipadísimos personajes, a saber, el profesor veterano clon de Ibañez Menta, la Lolita que es su asistente y se acuesta con él, el clásico veinteañero pelmazo impresentable graciosillo que se las quiere saber todas y la chica linda, sensible e inteligente que se enamora del locuelo protagonista.... y de ahí en más ya se pueden ustedes imaginar... en catalan a estas pelis las llamamos de "sang i fetge" (de sangre e hígado).
Hummm... no, no, no está buena. Se queda con un 4
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Roman es un tipo de treinaytantos, solitario, tímido, gris, con un depto gris, un trabajo gris, una vida gris, con - a mi entender - un serio problema de alcoholismo, cuya vida gira alrededor de un minuto de su rutina diaria, en la que ve a través de la ventana de su living, como su vecina llega de trabajar. Por supuesto nunca se anima a dirigirle la palabra, hasta que un día, coinciden ambos en la terraza del edificio, a la que Román había concurrido equipado con unas cuantas cervezas, y ella se acerca y entabla conversación. Terminan en casa de Román, quien accidentalmente, la mata. Transtornado por lo sucedido, Román mete el cadaver en la bañadera, la llena de hielo, que irá reponiendo todos los días, y todos los domingos, se lleva una parte del cuerpo a un íntimo picnic junto a un lago, dentro del que terminará el miembro....
La vida de Román seguiría tan gris como antes - aderezada por sus románticos domingos con partes de su amada - si no fuera porque otra chica, vecina nueva, entra en escena... y por las dudas ya no sigo más.. si les interesó lo que leyeron, vayan a verla (si se estrena) o consiganla (de la forma en que se consiguen estas cosas hoy en día). Por mi parte me gustó, aunque con previsible final, pero me gustó.
Tiene un 7.