Una molestia privada
Desde la oficina hasta el depto hay aproximadamente 30 cuadras, que recorro en auto para que me alcance el tiempo a medio día e ir a comer a mi casa, lo que constituye uno de los pequeños placeres que te permite la vida en una ciudad del tamaño de Mendoza. El único problema es que a lo largo del recorrido tengo que pasar por delante de una escuela, y precisamente a la hora en que los pendejos salen, por lo que la calle está literalmente ocupada por autos, en doble y triple fila, de los papás que van a buscar a sus vástagos al “cole”. La vía queda reducida a un solo carril hábil y se forman unos embudos que me sacan de mis casillas. He acá las preguntas que me hago:
- ¿Porqué deben ir a buscar a los niños en auto?
- ¿Tan lejos están de sus casas que no pueden ir a pie?
- En caso afirmativo ¿no había ninguna escuela cerca de su domicilio?
- En cualquier caso ¿No pueden los chicos tomarse un micro de regreso, al menos los más mayorcitos?
- Pasando por alto las objeciones anteriores, y dando por sentado que la única forma de transporte para que los chicos regresen a sus casas es en el auto de papá/mamá… ¿No pueden papá/mamá buscar un estacionamiento o dar vueltas a la manzana hasta que los chicos salgan, en lugar de obstruir la vía pública durante quince minutos?
- Si no hay sitios libres en la calle, ¿no pueden buscar la playa de estacionamiento más cercana, dejar el auto y recorrer una cuadra a pie para buscar a los monstruos a la puerta de la escuela?
E inmediatamente me respondo a mi mismo: es que esta escuela es privada.
Esa es la respuesta a todas las preguntas
¿Esa es la respuesta a todas esas preguntas?
Sí.
- Porque para eso tiene uno auto nuevo, para que lo vean los papás de los compañeritos de la escuela PRIVADA.
- Y sí, el nene tenía que estudiar en la Escuela Italiana, que es una escuela PRIVADA.
- Por supuesto que no, en los barrios PRIVADOS, no hay escuelas, y cerca del barrio la escuela que hay es pública y no PRIVADA.
- ¡Pero por favor! Mi nena en un colectivo… ¡PRIVADA!.
- Qué bromista. Las escuelas PRIVADAS, están en el centro, los estacionamientos están todos llenos, incluso las zonas azules.
- Es que entre la cuatro por cuatro nueva y lo que nos cuesta la cuota de la escuela PRIVADA, ya no nos queda para gastar dos pesos todos los días en una playa.
Bueno señores, prepárense, porque si quieren que sus hijos reciban una buena educación universitaria, van a tener que mandarles a una Universidad pública, que son las realmente buenas y prestigiosas. Hummm claro, que entonces los que tendrán un auto nuevo serán los niños. ¡Mierda! Claro que en una de esas, con lo inseguros que son los Countries, no llegan a la mayoría de edad.








