Jueves Lupinos: Ascensoooooooooor
por Son of Dr. Lobo
El día menos pensado hago una escabechina de vecinos cabrones que se van a cagar todos las patas ‘pabajo. Tienen suerte que estamos de alquiler y por eso no asistimos a las reuniones de la comunidad (del Consorcio, dicen ellos), que si no, en tres meses habría cartelitos de "se alquila departamento" por todo el edificio.
Vivimos en un sexto. ¿Entendisteis? ¡En un sexto! O sea que os podéis imaginar que el uso del ascensor es algo fundamental. Pero claro, hay todo un hatajo de gilipollas fronterizos, que no saben cerrar correctamente las puertas de ascensor. Vamos hombre, que no es tan difícil, se desliza la reja por las guías hasta el final y se empuja la puerta de madera hasta que haga un sonidito “clac” que te dice que la puerta cerró. Fin de la historia.
Hay una tía que vive en el primero, una cincuentona culona con cara de malfollada, que estoy seguro que deja la puerta mal cerrada a propósito. A esa le tengo unas ganas....
Y también están los que se ponen a charlar cuando ya llegaron a su piso con la puerta del ascensor abierto. Para empezar, establecer relaciones diplomáticas con los vecinos es de un cutre que tira de espaldas. A los vecinos sólo hay que decirles hola y adiós. Pero bueno, si tu eres un payaso de los que cree que te une una relación de amistad con una gente, sólo por el hecho de que viven pared por medio contigo, está todo bien, cotorrea lo que quieras, pero sal del ascensor y cierra la puerta, mamón.
Pero esto se va a terminar. Me voy a conseguir una llave de esas cuadradas o pentagonales, o lo que sea, de las que te permiten abrir la puerta del ascensor aunque el mismo no esté en tu piso, y voy a empezar a tirar vecinos por el hueco.
Pensándolo bien, voy a tener que conseguirme también unos sacos de cal, para asegurarme de que no huelan.
