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miércoles, 13 de julio de 2011

¿Un nuevo mesias para la religión K?

El Kirchnerismo se comprende mejor analizándolo como una religión que como un movimiento político. No trabaja con ideas, sino con dogmas.
En lugar de los diez mandamientos, tenemos "el modelo". Nótese que la fe ciega es fundamental y el disenso se castiga con la excomunión fulminante.
La muerte de Néstor lo elevó casi a la categoría de mártir, beato, o quizá hasta incluso de santo, dejándonos a una viuda Cristina como figura análoga a la virgen maría.
Me imagino que estarán esperando con ansias que el nietísimo (que nos anunciaran hoy) nazca el 25 de diciembre para poder proclamarlo mesias sin más dilación.

Y no, yo no soy ni el diablo ni el anticristo... pero soy ateo.

martes, 1 de febrero de 2011

La religión de la obsolescencia programada

Entre los shareos de mi amigo Jorge, me encuentro este video de YouTube sobre la obsolescencia programada.



Hace unos años ya habíamos visto "The story of stuff" y otros videitos relacionados, que si bien son simpáticos sostienen algunos conceptos si no equivocados, sí al menso tendenciosos.

No así con este reportaje, de casi una hora, que es en mi opinión excelente. El problema de toda la basura tecnológica generada me preocupa sobremanera. Tanto como el problema de la religión ¡mirá vos!. Consumismo y religión son dos plagas a erradicar.

Y creo que cada uno debe aportar algo, lo que pueda. Hace unos meses me puse las pilas con el tema de las bolsas de supermercado. Conseguirse un par de bolsas de tela bien reforzadas para llevar las compras del super, evitando el consumo de esas bolsitas plásticas pedorras que además se rompen con sólo mirarlas, es muy sencillo, y no sólo es gratificante desde un punto de vista ecológico, sino también extremadamente práctico: llevar una bolsa de tela colgando de cada hombro es infinitamente más cómodo que llevar cuatro bolsitas de nylon en cada brazo, cortándote la circulación de las manos.

No basta con esto, claro que no, pero es una cuestión de actitud, un punto desde el que empezar.

Darse cuenta del problema es una parte esencial. Darse cuenta de que uno es parte del problema y puede ser parte de la solución (sepan disculpar el lugar común) también. Y lo mejor de todo es que precisamente el propio consumo masificado de tecnología y el alto grado de conectividad vía internet, son las herramientas que permiten difundir este tipo de reportajes, sembrar la inquietud en los demás, y con suerte, hacer que algo cambie en un futuro esperemos que no muy lejano.

jueves, 13 de enero de 2011

Hay que dejar de poner la palabra Milagro en los titulares al menos por dos años




Sí, ya sé que hace apenas una semana estuve rompiendo las bolas contra la Religión y todo eso, pero che, dejemos de una vez por todas de agradecerle in-merecidamente al sádico psicópata ese al que algunos llaman Dios y demos le el mérito a quien verdaderamente corresponde, padres, héroes, gobiernos, descubrimientos científicos, etc etc etc.

miércoles, 5 de enero de 2011

La religión es el cáncer del conocimiento

Veo en el diario de hoy el título "Confirman supuesto milagro realizado por Juan Pablo II" (nota a pie) y no sé si matarme de la risa o enojarme mal. Leo la nota y me decido por enojarme mal, ya que la confirmación viene de un(os) médico(s) que certifican la curación inexplicable de una monja francesa de un Parkinson que se supone que no tenía cura. ¿Y dicen que esto fue gracias a un milagro de JPII? ¿Qué diferencia a esos médicos que creen en magia y seres sobrenaturales de un puñado de adolescentes transtornadas que tras ver "Crepúsculo" creyeran que los vampiros existen de verdad?

¿En qué mierda de siglo se creen que vivimos? Si la comunidad científica se hubiera contentado con atribuir a un milagro cada suceso que no pudieran explicar con los conocimientos de la época, la humanidad no hubiera avanzado, la cura a tantos males no se hubiera encontrado, seguiríamos con una esperanza de vida de 40 años o creyendo que la tierra es plana y está en el centro del Universo.

Me tienen harto las religiones. ¡Harto!

Como dice Pat Condell, todo lo relativo a Dios ha sido diseñado para envenenar nuestra experiencia de vivir en la tierra, no para mejorarla, para mantenernos temerosos, para suprimir el conocimiento, para coartar la libertad y la creatividad y para celebrar la muerte.

(nota: a lo largo del día la nota cambió de título, pero se mantuvo aproximadamente el mismo texto)


Update: imagen tomada de LOL God (www.lolgod.blogspot.com)

martes, 5 de octubre de 2010

Encuentre las 20 diferencias

por Fodor Lobson





Ara que tinc 20 anys / fa 20 anys que tinc 20 anys
20 anys i encara tinc força
i no tinc l'anima morta
i em sento bullir la sang

I encara em sento capaç
de cantar si un altre canta
avui que encara tinc veu
i encara puc creure en déus...

miércoles, 11 de agosto de 2010

P.S.: sí, soy un jodido de aquellos

por Fodor Lobson

Para mí el mundo, epistolarmente hablando, se divide en dos grandes grupos, los que utilizan la forma P.D. (post datum) para agregar algo después de la firma, y los que utilizan la forma P.S. (post scriptum).

Yo me cuento entre los últimos, aunque no de bautismo, soy un converso. Hasta algún momento de mi adolescencia utilicé la posdata, PD, como todo el mundo (todo el mundo con quien yo podía intercambiar cartas, es decir un micro-universo de apenas una decena de personas), pero de alguna forma (no había internet, todavía no podíamos guglear ni guiquipediar las cosas) me enteré de la existencia del formato P.S. y lo adopté. En ese momento mi razonamiento fue que al poner esos añadidos, al final de la carta, lo lógico era el post scriptum, después de lo escrito, y por el contrario el posdata no correspondía porque yo la fecha (la "data") siempre la puse al principio de la carta (y alineado a la derecha, de paso)

Barcelona, 8 de abril de 1980

Mi razonamiento era muy de estar por casa, pero no estaba tan errado. Sí, les doy permiso a para que corran a guglear y guiquipediar todo lo que quieran, y a exponer acá sus conclusiones o sus links o lo que les dé la gana, me la repanpinfla, porque el criterio que yo sigo es claro:

P.S. para lo que uno añade al finalizar el mensaje (usualmente no tiene que ver con el tema principal del mensaje en sí)

P.D. para lo que se añade días después de la fecha del mensaje original (que habitualmente sí tiene que ver con el tema del mensaje, pero que aporta información adicional que antes no estaba disponible)

jueves, 15 de julio de 2010

El día en que amanecimos más libres

Seguí el debate en el senado, bueno, al menos la segunda mitad desde que llegué a mi casa a las 19:30 hasta que finalmente se votó a las 4 de la madrugada.

Y escuché algunas cosas muy interesantes. Y alguna que otra burrada también, por supuesto, pero las burradas eran las mismas de siempre.

Sin perjuicio de lo dicho por otros muchos senadores, a mí en particular me parecieron especialmente brillantes Filmus (grande Filmus, grande), Artaza, Entessoro, Morandini y Sanz.

Entre otras cosas dijeron que es obligación del estado defender los derechos de las minorías y eso NO va en contra de las mayorías, que tienen sus derechos asegurados por el hecho de ser mayoría. Lo que se pretende es que la minoría tenga los mismos derechos que la mayoría, ni más, ni menos. No hay agravio posible para la mayoría.
A los que pedían que se peibiscitase, les aclararon que eso equivaldría a dejarle a la mayoría decidir sobre si la minoría son tan buenos como ellos o no. Y eso no tiene sentido jurídico, el ser humano tiene derechos por ser humano, y esos derechos son inherentes.
Lo de la unión civil, a pesar de toda la falta de sutileza de Picheto, él tenía razón, era un engendro,que permitía que cualquier funcionarucho de tres al cuarto se negara a casar a una pareja homosexual.
Muy bueno el aporte que hizo Filmus en cuanto a la urgencia del tema (respondiendo de alguna forma a la estupidez que horas antes vomitara Chiche Duhalde en relación a que hay otros temas más urgentes que atender). Dijo Filmus que quiénes eran los senadores para decidir sobre la urgencia o importancia de este tema, que habría que preguntarle a los homosexuales, ¿hasta cuando tienen que esperar para dejar de ser discriminados?.

Muchas otras cosas que ahora quizá se me olvidaron, pero en resumidas cuentas, un debate importantísimo. ¡Qué bueno que la Argentina sepa estar a la altura y estar a la vanguardia!

Ahora sí, matrimonio para todos.

lunes, 12 de julio de 2010

La nación avergonzada por La Nación

Una vez más el diario La Nación a través de otra editorial nos quiere hacer creer que negarle los mismos derechos a una pareja homosexual que los que tiene cualquier pareja heterosexual no es discriminación.

Una vez más el cansino argumento reproduccionista, según el cual, debería negársele el derecho a contraer matrimonio a las parejas heterosexuales infértiles o de avanzada edad. O ya puestos, ¿por qué no anulamos todos los matrimonios entre cualquier pareja de hombre y mujer que no hayan tenido descendencia en un plazo no superior a, digamos, cinco años?

Algunas perlas de esta editorial:

...la Argentina debe modificar las raíces del régimen matrimonial. Es decir, echar abajo, como consecuencia de la aceptación legal del matrimonio entre personas de igual sexo, una institución que tiene siglos de existencia.
la esclavitud fue una institución que estuvo vigente durante, no siglos, no, ¡milenios! ¿debemos recuperar la esclavitud en virtud de la "tradición"?

La perpetuación de la especie está en la base del matrimonio:
seamos honestos, la especie humana, no está precisamente en peligro de extinción, pero si lo estuviera, no sería el matrimonio (unión con exclusividad y de por vida entre un macho y una hembra) el mejor mecanismo para proteger la especie, sino todo lo contrario, la mejor estrategia es el todos con(tra) todos y que cada macho se encargue de preñar a tantas hembras como pueda.


... si se aceptara el matrimonio entre personas del mismo sexo, ¿no sería menos hipócrita y más razonable reducirlo todo a un mero contrato, como si se tratara de un contrato de compraventa o arrendamiento y hasta con plazos para su vigencia? ¿Qué sentido tendría, si no, el matrimonio despojado de su principal razón de ser?
por supuesto, ¿cómo se nos puede ocurrir que lo importante en un matrimonio, la principal razón de ser del mismo, es que los contrayentes se amen, se apoyen, compartan alegría y penas, y que sean reconocidos de forma legal como una familia y no como dos extraños que comparten una casa y quizá también una cama?


Finalmente quiero dejar sentado que me produce una enorme repulsión que se utilice este tema como un caballo de batalla contra el gobierno.

En lo personal no me simpatizan los Kirschner, para nada. Sin duda están usando esta ley para sacarle un rédito político.
Pero parémonos un momento a pensar. Aunque esta ley se estuviera promoviendo con propósitos ocultos, con una doble agenda por parte de Cristina.... ¿qué importa? el resultado final es que es un bien para la sociedad, para los argentinos, por la defensa de la igualdad, en contra de la discriminación... Yo me pregunto, no es mucho más grave oponerse a esta ley, perjudicando a millones de homosexuales sólo por el simple hecho de oponerse al gobierno? Y no me digan que son imaginaciones mías, sólo tienen que leer dos veces esta editorial para darse cuenta por dónde viene la mano.

¡Vergüenza! ¡Vergüenza para el diario La Nación! Los argentinos deberían demandar a esa publicación por hacer tan mal uso de ese nombre.

jueves, 10 de junio de 2010

El mundial me rompe las pelotas

por Fodor Lobson

Ya empezó…. ¿Cuánto va a durar: tres, cuatro, cinco semanas? Y durante todo ese tiempo el mundial va a ocupar todas las noticias, las conversaciones, las energías, los esfuerzos, las ilusiones…. Me parece tan ridículo. ¿Y la patrioticeración? ¿Ustedes realmente creen que lo que puedan hacer con una pelotita once tipos obscenamente sobrepagados los representa como nación?

Pan y Circo… sólo que sin pan.

¿Será porque a mí no me interesa lo más mínimo el fútbol?

Será.

A ver… pensemos en algo de carácter similar que sí me guste… Los Juegos Olímpicos. También son cada cuatro años. También son internacionales. También son competencias deportivas. Pero por mucho que me gusten los JJOO, y los siga más o menos en la medida que pueda, no dejo de hacer mi vida diaria, no dejo de ir a trabajar, ni organizo mis horarios entorno a las competencias. Una victoria o una derrota alteran mi estado de ánimo solamente durante un tiempo razonable, igual que pueden hacer una película, un recital o un buen libro. Pero el resultado de un encuentro deportivo no determina ni mucho menos las virtudes o defectos de mi país.

Hace 150 años, Marx decía que la religión era el opio del pueblo. Hoy en día sabemos que el fútbol es religión (si hasta se ha apropiado de los domingos). Ergo, por propiedad transitiva, el futbol es el opio del pueblo. Y así esta(mos): dopados con celebraciones bicentenarias y mundiales futbolísitcos.

¿Que amargo, no?

Pues sí, ¿qué quieren que les diga? Lo del fútbol me parece un embole…. mundial

lunes, 10 de mayo de 2010

La comunidad (gay) del anillo

por Fodor Lobson

Mi abuela la buena siempre nos decía que no nos casáramos, que cuando ella era joven no había más remedio, pero que hoy en día ya no era necesario, y que también eran ganas de complicarse la vida, cuando uno nunca sabe lo que va a pasar....

Pero claro que una cosa es no querer casarse, y otra muy diferente no poder hacerlo. El tema del post, de rabiosa actualidad en la Argentina, es el matrimonio de personas del mismo sexo, o matrimonio gay (que es más corto, que joder) o gaytrimonio (porque algunos pelotudos no quieren que se utilice el mismo término, como si fuera cuestión de semántica).

Si una persona tiene los deberes de cualquier ciudadano, por ejemplo pagar impuestos o respetar la ley, pero no tiene los derechos, por ejemplo, casarse con quien quiera, pues esa persona se convierte en un ciudadano de segunda. Y en un estado de derecho, no debería haber ciudadanos de segunda.

Para mí eso resume la cuestión. No vengan a joder con excusas.


Respecto a lo que dicen algunos fronterizos (están por todos lados, Subjo dixit) ya se han explayado amigos de la casa con más o menos éxito, pero con buena voluntad.

Pero me queda un comentario para los demás, para aquellos a los que "no les parece mal que los dejen casar, carajo, que hay que ser más tolerantes..."

¡Vamos hombre, no me jodas!

1. No se trata de que "los dejen casar" sino de que se corrija un sinsentido, que para mí es equiparable a decir que "no está mal que se deje votar a las mujeres".

2. Deberían tener más cuidado con la elección del vocabulario... "ser más tolerante", es decir "tolero que seas puto". Lo tolero, desde acá arriba, desde la superioridad del heterosexual que posee la posta. Lo tolero, lo soporto, no está bien, pero bueno, voy a hacer la vista gorda... No, no, no, no. Considerarse tolerante es una clara muestra de intolerancia (qué cosa, las paradojas, che).

¡Hay que joderse!

sábado, 8 de mayo de 2010

Comptetris

por Fodor Lobson

Entre mis muchas manías está la de acomodar las compras en la cinta del supermercado aprovechando al máximo el espacio.

C. se rie de mí y pone en su celular la musiquita del Tetris mientras cargo todo.


sábado, 10 de abril de 2010

Letter from Hell

por Fodor Lobson

Letter...

¡Cómo odio el tamaño de papel letter! Lo odio lo odio lo odio lo odio. Es demasiado ancho, y demasiado corto. Casi me atrevería a decir que es un tamaño de papel rechoncho. Bueno, ni casi ni nada, me atrevo:

¡El tamaño de hoja Letter es horrible, achaparrado y rechoncho! Es el Jabba the Hut de los tamaños de papel.

Desde que tengo uso de razón he usado A4, aunque entonces la llamábamos "dina cuatro", sin percatarnos de que en realidad era Din A4. Es un formato estilizado, bien proporcionado. No, no, no se rían. El sistema Din es perfecto. Cada tamaño es la mitad que el anterior pero se mantiene la relación entre el ancho y el largo. ¡Perfecto!

Si nadie usa acá las insoportables e incómodas medidas inglesas, pintas, millas, libras, pies y otras sandeces, ¿por qué todavía hay gente que insiste con los tamaños carta y oficio?

¡ Déjense de joder!


viernes, 12 de marzo de 2010

El arte de juzgar un hotel por su nombre

por Fodor Lobson

Los viajes laborales suelen estar asociados a estadías en hoteles “de negocios”, en general lindos. Sin embargo esa lindez suele ser directamente proporcional al tamaño de la ciudad en la que se encuentran. Camino a una pequeña ciudad -casi pueblo, les diría- de la costa sur peruana, mi compañero de viaje me comenta que hay allí pocos hoteles, y “como al que usted va” sólo ese. El hotel al que yo voy se supone que es el mejor, sin embargo el nombre no me da muchas esperanzas: Hotel VIP. Ya sé que no hay que juzgar a un libro por su cubierta, pero la elección de ese nombre es, cuando menos, desafortunada; no es nombre de hotel de categoría. Excélsior, casi seguro; Grand Hotel, quizás; VIP, nunca.

En la recepción, completamente a oscuras -¡por Dios, sólo son las ocho de la noche, préndanse una lucecita! - hago el check in y me dan la llave de mi habitación. La llave es una llave, con llavero de madera gigante. A mi pregunta de si hay algún lugar en el que pueda conectar la computadora, el recepcionista, con cara de ofensa, me responde que hay Wi-Fi en todo el hotel (Fodor, Fodor, Fodor, no te olvides que es un hotel de negocios). Quizás me equivoqué, malditos prejuicios, al final resultará que soy más snob que Rodolfo.

La habitación, minúscula, tiene Wi-Fi, pero ningún lugar donde sentarse con la computadora. Tendrá que ser en la cama, cual adolescente escribiendo en su diario electrónico.
En el baño los artefactos (lavabo, inodoro y plato de ducha) se ajustan cual piezas de Tetris a un cuadrado de dos por dos; sobre el inodoro una canastita contiene una pastilla de jabón y un sobre -horror- de plástico blanco con champú marca hotel VIP. Si tuviera intención de usarlo, y lograra rasgar de alguna forma el plástico industrial del sobre, probablemente descubriría que lo que contiene está más cerca del detergente que del champú. Ésta es la razón por la que siempre viajo con mi neceser bien completo.

En el salón del desayuno estamos sólo dos personas. Un señor leyendo su diario y yo leyendo mi libro. Eso no impide que la recepcionista de turno mañana entre, encienda el televisor ¿futbol a las 7 de la mañana? y se regrese a recepción. No hay mesa con buffet de desayuno. Una lástima. Curiosamente casi nunca desayuno en casa, pero cuando estoy de viaje un buen y variado desayuno constituye un verdadero placer. Una camarera viene a preguntarme qué quiero para desayunar. Me ofrece huevos (no thanks), queso fresco o queso americano. Queso americano, le digo. Para beber ¿café, café con leche, té o anís?. Café con leche. Se va a tomarle el pedido al señor del diario. Cuando regresa me deja un plato con tres fetas de queso barra (nota mental: averiguar si los americanos inventaron la máquina de cortar fiambres) y un bollito de pan francés. Deja una teterita de inoxidable humeante, una jarrita de porcelana con leche -fría- y una canastita con sobres de azúcar. Al servirme en la taza, descubro que el contenido de la tetera no es café sino agua caliente. Me doy cuenta, entonces, que en la canastita de azúcar también hay un sobrecito de té que reza “anís”. Le aviso a la moza de que creo nos ha servido al señor diario y a mí las bebidas cambiadas. Disculpa y risita mediante, la señorita se lleva la canastita, pero para mi sorpresa no la tetera, y la intercambia con la del señor. Gran fiasco gran, en la nueva canastita al azúcar lo acompaña un sobre de café soluble. Esto en un “Excelsior” seguro que no me pasa.

Sí, ya sé. Soy un jodido. Me gusta que la puerta se abra con una tarjeta magnética, que el champú y el acondicionador estén en botellitas, que la habitación tenga un escritorio y que el desayuno sea abundante y variado. Pero ¿Qué quieren? Me malacostumbraron con lindos hoteles y ahora me cuesta digerir los cutres.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Plat Combinat N° 4

por Fodor Lobson

Hace veinte años (sí, veinte años) a esta altura del año apenas llevaba un mes de cursado del segundo año de carrera. Universitat de Barcelona, Facultat de Ciències Químiques, Grup C. En segundo año había ocho grupos, cuatro en turno de mañana (de la A a la D) y cuatro en turno de tarde (de la E a la H), por lo tanto el lector avispado se habrá dado cuenta que yo asistía al turno de mañana.
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De cualquier forma, durante tres meses al año, estar en turno de mañana o en turno de tarde se volvía totalmente irrelevante, porque a las 4 ó 5 horas de clases había que sumarle 4 más de prácticas de laboratorio, es decir uno se pasaba la vida dentro de la facultad, llegando, en invierno, a entrar a ella cuando todavía no clareaba y salir cuando ya estaba nuevamente oscuro.
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Durante esas interminables semanas de maratón lectiva no había tiempo para ir a almorzar a la casa y regresar, por lo que todos nos desperdigábamos por la Zona Universitària para comer en alguno de los comedores de las facultades cercanas. La elección del destino dependía del estado de ánimo grupal (tras un año de cursado uno ya tenía un grupo consolidado de amigos) y además de la fama -completamente efímera- que tuviera cada uno de los restaurantes en ese momento.
De repente tras quince días de almorzar en Farmàcia, decidíamos que ya no daba más y la comida era mejor en Biològiques, en Enginyeria Industrial o, si realmente teníamos ganas de andar muchas cuadras, en Psicològiques.
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El comedor de nuestra facultad no era particularmente famoso, y quedaba para las ocasiones en las que el apuro no nos permitía más que media hora para ingerir lo más rápidamente posible la cantidad de calorías que necesita quemar el metabolismo de un muchacho de 19 años (aproximadamente dos o tres millones de Kilocalorías). Las opciones del comedor eran o el menú del día, cuyo aspecto y sabor no se diferenciaba de los “menúes del día” que en años posteriores he tenido que ingerir en el servicio militar o en las fábricas en las que he ido por laburo, es decir, un asco, o uno de los platos preparados estilo menú de multinacional hamburguesera yanqui. Mi preferido era el “Plat Combinat N° 4”, o como yo lo llamaba la bomba de colesterol, ya que consistía en 4 lonjas de panceta ahumada frita, dos huevos fritos y papas fritas (frita fritos fritas, o como diría Gerund frita-fritae). Probablemente si hoy me morfara uno de esos platos combinados, terminaría con un ataque de hígado, si no en urgencias del hospital más cercano. De cualquier forma, voy a confesar que a la bomba de colesterol, la recuerdo con cariño.


viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Te parece que la excomunión me quita un solo segundo de sueño?

por Fodor Lobson

El diario de hoy traía esta noticia y ésta también. A ver si empezamos a respetar las libertades de los demás.

Ojalá pronto a nadie le parezca extraño que la maestra de geografía de tus hijos se case con la morocha infartante de la agencia de viajes, o que tu jefe contraiga matrimonio con ese colorado del quiosco que te deja balbuceandocada vez que sonrie. (*)

Que nadie se rasgue las vestiduras porque una mujer adulta decida interrumpir un embarazo no deseado. Nadie, NADIE, lo habrá meditado más profundamente que ella, antes de tomar la decisión. Nadie, NADIE, tiene derecho a decidir por ella.

Y la Iglesia puede rebuznar tanto y tan alto como quiera. Nadie te obliga a casarte si no querés. Nadie te obliga a abortar si no querés. Lo importante es que tampoco nadie te impida que hagas cualquiera de las dos cosas si ese es tu deseo.


(*) Y si no es con la morocha infartante o el colorado seductor, con la rubia petisa y el pelado gordito, respectivamente, que si el amor no entiende de géneros, menos aún de cánones estéticos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

De los imbéciles, los celulares y la seguridad vial

por Fodor Lobson

Ya hemos hablado de los pelotudos que hablan por celular mientras manejan, incluso recientemente quedaron en un Top 5. Pero no sólo detrás de un volante encontramos pelotudos con celular, no. Sin ir más lejos, hoy día, de camino a casa en el auto me crucé con estos dos imbéciles:

Imbécil uno: sexo masculino, 20 a 25 años, atuendo pseudohippie con morral multicolor (multihorror) colgado en bandolera, subido a una bici, obvio que sin casco, manejando por el medio de la calle en contramano y hablando por celular, es decir con una sola mano en el manubrio y la atención puesta en cualquier lado menos en los autos que se le vienen encima. Flaco, aunque todos sabemos que si algo no falta en este país son estudiantes de filosofía y/o sociología, hay otras formas de reducir los números sin joder a los demás.

Imbécil dos: sexo femenino, 25 a 30 años, conjunto de pantalón y top ajustado (80% fibra sintética 20% elastómero) corte estilo chorizo mal atado, con niño de 4 ó 5 años agarrado de la mano, cruzando la calzada ambos dos , en diagonal, a mitad de cuadra (ni en semáforo, ni en paso de peatones) , sin mirar ni una sola vez en la dirección en la que vienen los autos, porque la pelotuda está muy ocupada mandando un mensajito con el celu. Estúpida, te lo hubieras pensado antes de tenerlo, pero si ya lo pariste es tu obligación cuidar y proteger a tu hijo, en lugar de andar exponiéndolo de esta forma.

Aunque no esté motorizado, un imbécil con celular no deja de ser un peligro.

martes, 6 de octubre de 2009

HBTM

La ingeniería no es sólo una profesión, es un modo de vida…

Exhibit A: El ¿humor? según Fodor
Extracto del Chat mantenido con mi amiga N., en el día de ayer, mi veintidiecinueveavo cumpleaños

N: hola lindo, a ti te busco, tenes un min?
F: tengo algo más de 20 millones y medio de minutos
N: ???
F: … si los contamos todos desde que nací …
N: no te quedas corto?
F: (39 años * 365 días/año + 10 días bisiestos) * 24 horas/día * 60 minutos/hora = 20.512.800 minutos
N: jajaja, no me esperaba otra cosa de vos

Exhibit B: la tecnología al servicio de los cumpleaños
¿Qué reflexión puede haber hecho Fodor en el día de su cumpleaños? ¿algo relacionado con la vida, con los amigos, con la crisis de los 40 que está ahí acechando lista para saltar al ruedo? NO. Lo único que se me ocurrió es que hasta hace unos pocos años, la gente te saludaba por tu cumpleaños en persona o por teléfono (o ambas dos) y ahora de la mano de la tecnología la mitad de la gente lo hace por Facebook. No contento con sacar la conclusión, cargué los datos en excel y me hice un grafiquito de esos que me gustan a mí.


Exhibit C: Diagrama de Gantt preparación fiesta



I rest my case

P.S.: la defensa alega demencia senil

jueves, 24 de septiembre de 2009

Paula go home

por Fodor Lobson

Creo que a todos nos ha pasado alguna vez, que te despertás por la mañana con una canción en la cabeza y no te la podés sacar de la mente en todo el día.

Creo que a más de uno le habrá pasado que ese loop musico-mental se repita dos o tres días seguidos.

Pero cuando llevás una semana con un replay mantenido de Straight Up de Paula Abdul, te querés matar.

Eso o gastar todos los ahorros en analistas.

Maldito el día en que me puse a ver "Los mejores videos de los 80 de VH1"

jueves, 4 de junio de 2009

Bye Bye mein lie... V3

No soy de esas personas que tienen una relación intima con su celular. En realidad me negué a tener celular durante mucho timepo, hasta que un día, a un amigo le tocó uno en un sorteo, y como él ya tenía me lo regaló a mi.
Ese fue mi primer celular, un Nokia de esos tan baratos pero tan tan resitentes, que me duró un montón de años, hasta que a mitad del 2007 decidí aprovechar una promo y comprarme un V3, que estaba bonito, y tenía todas esas pavadas de pantalla color, ringtones, cámarita etc etc. Dos semanas después de comprarme el celu, en el trabajo me dieron otro exactamente igual con una linea corporativa de la empresa. Sonamos me dije, ya estoy 24/7. Pero bueno, me resigné a la idea de ir por la vida con dos celulares, los gemelos los llamo yo, y listo.
En el 2008 me dí cuenta de que mi abono (del celu personal) de 50 pesos me recontrasobraba para lo poco que yo lo utilizaba, y todos los meses cuando me lo renovaban quedaban fácil 20 pesitos sin usar que se perdían. Desde entonces dos días antes de que venciera el saldo, si me acordaba, claro, me bajaba algún jueguito y ese tipo de boludeces.
Alguna que otra vez me decía a mí mismo conmigo... ¿para qué estoy pagando 50 mangos al mes por algo que no uso? ¡qué pelotudo soy! Y nada más.
Hasta ayer.
Ayer quise llamar a un amigo y me respondió un mensaje de Movistar diciéndome que la línea estaba interrumpida por falta de pago.
Pero serán pelotudos, me dije, éstos no saben con quien están hablando, si precisamente algo me caracteriza es ser superpuntual con... momeeeeento... mmmm... creo que cuando me fui a Brasil el 2 de mayo había dejado el pago del celu pendiente para mi regreso... mmmm ... efectivamente, nunca lo pagué!!!

Realicé inmediatamente el pago (de mayo y junio) y ya me restablecieron el servicio, pero creo que esto es un clarísimo signo de que el celu NO VA MAS. Ergo, voy a cancelar mi abono, y me quedaré sólo con el celu de trabajo, que al fin y al cabo para una emergencia me sigue sirviendo, y además no lo pago yo.

lunes, 27 de abril de 2009

Perlas de sabiduría: 4 x 4 = 16

por Fodor Lobson

Todos los que manejan Toyotas Hilux son imbéciles sin respeto por los demás usuarios de las vías públicas.

Todos los que manejan Fords Eco-sport son imbéciles sin respeto por los demás usuarios de las vías públicas. Y además son unos loosers wannabee porque esas ni siquiera son 4x4.