jueves, 15 de marzo de 2007

Quisiera tener Sangre Diet

Los Dioses no me concedieron superpoderes, pero sí una extraña, molesta, inútil y dañina habilidad, la de atraer los mosquitos. Desde pequeño empezaba a recibir picaduras de mosquitos mucho antes que empezara la temporada para los demás, y en cualquier reunión si había un solo mosquito me seleccionaba a mi entre una veintena de personas para proporcionarle su sustento.
Decía mi madre que los mosquitos le pican más a los que tienen la sangre dulce. ¡Ponele!. En un coma diabético debería estar yo, mamá.
El caso es que el martes por la mañana llego a Buenos Aires, y me pongo en la cola del taxi (que nunca es de menos de 30 personas). Y empieza el festín. Para los mosquitos, claro. Todo el mundo andaba a los manotazos, espantando a los molestos bichitos, quejándose por alguna picadura ocasional. Alguna. Señores, yo iba con camisa de manga larga y saco. Las únicas franjas de piel expuestas a la intemperie que tenía eran mis manos y la cara. En los 15 minutos de la cola, me ligué 5 picaduras, dos en la mano derecha, una en la mano izquierda, una en el cuello y la última en la frente. La chica que estaba a mi lado haciendo cola, con musculosa, pollera y sandalias, cero picaduras. No es justo, no señor.
Afortunadamente el taxi tenía aire acondicionado, y pude cerrar las ventanillas para evitar que prosiguiera el banquete. Llegué a mi reunión lleno de marcas rojas de las picaduras (esos mosquitos eran pechuga doble) que por prudencia nadie osó mencionar.
Luego me enteré de que BsAs estaba a full con los mosquitos, de los casos de dengue y todo eso.
Como no sólo de reuniones y salas con aire acondicionado vive el hombre, he estado también de visita de obra, y esas cinco picaduras fueron solo un preludio. En estos dos días que estuve en la capital, debo haber perdido más sangre que si hubiera hecho una donación.
Bueno, finalmente ya estoy a salvo en Mendoza; no es que acá no haya mosquitos, pero salen sólo de noche, y el tema nocturno lo tengo bien estudiado:
1. Me rocio con el OFF en aerosol (el cual dejo a mano, porque el efecto no es eterno).
2. Pongo la pastillita fuji a 30 cm de la cama.
3. Prendo el ventilador de techo
y con eso suelo zafar toda la noche con una o dos picaduras unicamente, normalmente en los pies o tobillos.
Qué ganas de que vuelva el frío, al menos por la noche.

19 comentarios:

Z... dijo...

fodor, lo único que puedo hacer es ofrecerme como objeto de su envidia: los mosquitos que a mí me rechazan, se enamoran de gente como ud.!

(ant) dijo...

A mí ni se me acercan.
Tengo entendido que los atrae el calor corporal por lo tanto: baño de hielo tres veces por día durante cinco semanas.

absurda dijo...

¿Estuvo en Buenos Aires y no avisó?
Yo si habría sido usted, me hubiese puesto en contacto.

(O a lo mejor fue por lo que dije de la Binoche)

vero dijo...

a mi tb me comen viva!! en general lo peor es la parte baja de la espalda, donde termina la remera y empieza el pantalón. me sacan unas ronchas gigantes y rojas que me hacen arder.
a mi me dijeron que tiene que ver con el olor de la piel, que cuanto más limpia peor. viste que cuando estás lavando algo al aire libre te atacan con todo?

Fodor Lobson dijo...

Z.
efectivamente, le envidio ese rechazo que genera ud. sobre los mosquitos. ¿cuál es su secreto? Vamos, no sea mala, cuénteme.

(ant)
¿a usted tampoco se le acercan? ¿no sería usted la joven de musculosa, pollera y sandalias que estaba en la cola del taxi a mi lado? Le juro que no sabía si felicitarla o matarla.

Absurda,
De ninguna forma permitiría yo que la Binoche, ni nadie, se interponga entre nosotros. Que le quede claro.
Y en cuanto al viaje a BsAs, y por ahí había algún otro blogger que me esperaba con un vino (Sepa disculparme don S.). Pero estos viajes express de dos días que yo hago a BsAs no me suelen dejar tiempo de nada, suelen incluso involucrar cenas de trabajo, con lo que ni siquiera dispongo de las noches para mi. Maybe next time?

Vero,
¡compañera! alguien que sufre conmigo... ¿donde termina la remera y empieza el pantalón?
Aaah, usted se refiere al sitio donde la espalda pierde su buen nombre. jejeje

Señor K. dijo...

Los mosquitos son la prueba de la inexistencia de Dios (o al menos, de su bondad).
Ojo, no quiero exagerar.

Z... dijo...

esteeee
creo que hablaría muy mal de mí si dijera, por ejemplo, que soy naturalmente repelente (de mosquitos)
;)

Cassandra Cross dijo...

prohibido volver sin avisar, y después gozarnos en un post sobre mosquitos!

je... yo soy de las "afortunadas" a las que no les pican. Sangre amargs, que le dicen. Apestoso olor a rubia, digo yo.

m. dijo...

No se queje, que lo que es malo para muchos puede ser negocio para unos pocos. En este caso soy yo el afortunado: poseedor de una proveeduría de sapos para jardín, confieso que no doy a basto de pedidos. Si se confirma la tendencia, me parece que en pocos días más cotizo en bolsa.

Fodor Lobson dijo...

Herr K.
no exagera, Nietzsche y yo estamos con Ud.

Z.
considerese afortunada. Ya quisiera yo ser muy pelente de mosquitos como Ud.

Cassandra,
¿amarga? ¿olor a rubia? si además me dice que tiene Ud. mucho exito en verano voy a convencerme que es Ud. un cerveza. mmmmmmmmm Cervezaaaaa (léase con voz de Homero)

M.
Compro acciones de la "Monuz South Toad Ltd."

Maguila dijo...

"Mal de mucho consuelo de tontos" dice el estúpido refrán, bueno, me pasa lo mismo, pero por las noches me molesta más el ruido que las picaduras, he hecho algunos experimentos de combinaciones de armas contra los mosquitos y estoy en condiciones de afirmar que los insectos evolucionan más rápido que la tecnología y las pastillas Fuyi son cada vez menos efectivas, que los espirales hay que ponerlos cerca de la cara y rociarse con aerosol los tobillos y que el efecto del aerosol dura menos que el de la crema, por eso lo mejor es el ventilador.
Me sumo QUE VUELVA EL FRIO.

¿...? dijo...

¿Cómo podría ser la ropa anti-mosquitos?

Psicodélica star dijo...

¡Compañero de aventuras!

Eso, eso mismísimo, me ha pasado, me pasa y, seguramente, me seguirá pasando SIEMPRE.

¡Cuánto lo comprendo, Fodor, cuánto!

Fodor Lobson dijo...

Maguila,
100% de acuerdo, el ventilador de techo es una pieza fundamental en la lucha contra el mosquito. Ahora bien... yo pensaba que usted jugana para el enemigo, porque ese bichito que tiene en su güeb, para mí que es un mosquito ¿no?

¿...?
¡Qué buena pregunta para Ukutemas! Yo creo que debería ser con estampados de ranas y sapos.

Srta. Star (me gusta llamarla así porque Srta. es un anagrama de Star)
¿se anima a cofundar conmigo una ONG en la lucha contra los mosquitos?

Psicodélica star dijo...

Me recontra archi super hiper animo.

¿Cuándo arrancamos? Que sea rápido porque, mientras tanto, me comen los moscones.

Fender Gebiet dijo...

Ah, tengo la sangre tan amarga que apenas el 5% de los mosquitos hacen el intento. Y si hay gente como usted, ni me tocan. Lo más probable es que usted se encargue de la cuota de zancudos que me hubiese tocado a mí.

Pero compenso con el hecho singular de que cada picazón me deja un ronchón así de grande.

Fodor Lobson dijo...

Psicodelica,
arrancamos ya mismo, aunque entre que obtenemos los permisos y bla bla bla, probablñemente no podremos ser operativpos hasta el verano que vieno, pero más vale tarde que nunca.

Fender,
¿cómo de grande? el ronchon, digo.

lauruguacha dijo...

¿ Probó un sombrerito con tul hasta los pies? Habría que imponer la moda. Por mis pagos ya pasaron los mosquitos y ahora la invasión es de cascarudos negros y redondos, se juntan a paladas! Mucho mucho muuuuchooo bichooooo!!!!

Fodor Lobson dijo...

El sombrerito ya lo tengo, sólo me falta el tul
jejeje