jueves, 23 de agosto de 2007

Al Hotel Diplomatic, por favor

La tieta Montserrat era, no se lo pierdan, tía de mi abuela la buena. Era apenas 11 o 12 años mayor que ella y la precedió en la muerte por muy pocos años, por lo que siempre fueron ambas muy compinches.
La tieta Montserrat nunca se casó. Según ella contaba, por culpa de Franco, ya que los dos pretendientes que tenía, murieron en la Guerra Civil Española. Sobrellevó su soltería con un gran sentido del humor, un asumidísimo despiste crónico, y una encantadora coquetería, que la hacía cuidar la estilizada figura que ningún embarazo había puesto en peligro.
Caminaba tiesa como un palo, con la espalda bien recta, pues "andar encorvada es de vieja". Su secreto para mantenerse joven y saludable era el ajo. Todos los días por la mañana, en ayunas, troceaba un diente de ajo, se lo metía en la boca y lo hacía bajar con un vasito de agua. Siempre me pregunté cuándo habría iniciado esa costumbre y si en realidad no habría sido el ajo, y no Franco, el que la convirtió en una solterona.

Entre todas las anécdotas que conservo de la tieta Montserrat, creo que la que más la caracteriza es la del taxi. Cada vez que iba a visitar a l’Avia, incapaz como era de recordar la dirección, le pedía al taxista que la llevara al hotel Diplomatic, que está justo al otro lado de la calle. Al parar el taxi frente al hotel, el portero de uniforme le abría la puerta del auto, la tieta Montserrat se bajaba, régia como siempre, dejaba caer un “muchas gracias”, pasaba por su lado y cruzaba la calle sin dirigir ni una sola mirada ni a él ni al interior del hotel.

12 comentarios:

Fender Gebiet dijo...

Es increíble cómo los despistados llegamos a las cosas. Siempre hay algo que nos hacen acordar aquello que olvidamos todo el tiempo, pero que jamás viene a nuestra memoria íntegramente.
Mi vida es un constante pedirle a los tacheros que me lleven al Hotel Diplomatic (aunque a veces, al llegar, ya no recuerde para qué iba).

gerund dijo...

qué anécdota más adorable!^^

Subjuntivo dijo...

Claro, porque hay gente que, sencillamente, tiene estilo.



=D

S.

iaiune dijo...

Su tieta me recuerda a mí.

Maguila dijo...

Damas asi ya no quedan, y si, seguramente fue Franco el culpable, y si no hubiese estado Franco hubiese sido otro, per por suerte siempre se encuentra la manera de que el Gobierno sea culpable, total son tan culpables de tantas cosas que una culpa mas no les hace nada

Kaitos dijo...

Bueno, esto es raro.

Hasta hace un mes, yo pensaba que Montserrat era sólo un apellido. Y claro, me enteré que no. Con su tieta, ya son cinco. ¿Qué onda? ¿Durante veintitantos años las tenían a todas escondidas y ahora, que yo pensaba que no existían, las sacan a relucir?

mmm


Siempre hay una tía que resalta en la familia.

Abrazo

Fodor Lobson dijo...

Fender,
guarde entonces con el ajo... si es que no se quiere quedar soltero.

Gerund,
la tieta era un plato, la verdá

Subjuntivo,
claaaro, hay gente que nace con estilo, y otros, como Rodolfo, que se hacen pero no les da (jejejejej)

Iaiune,
idem que a Fender... guarde con el ajo, que por ahí se empieza...

Maguila,
hahahaha, en realidad Franco era culpable de tantas cosas, que la solteronía de la tieta Montsees casi intrascendente (excepto para ella, claro).

Kaitos,
Montserrat es el nombre de una sierra cerca de Barcelona que es el centro espiritual de Catalunya. Le debe su nombre (mont serrat = montaña aserrada) porque su forma parece esculpida a base de serruchadas acá y allá. En la Abadía que hay allí, hay una virgen la verge de montserrat, que es la Patrona de Catalunya, al que las Montses le deben su nombre. La característica de esta virgen, es que es negra y se la conoce también como la Moreneta.
Bueno, ahí tiene, toda una explicación... que nadie pidio ;)

Kaitos dijo...

Genial Fodor, genial. Muchas gracias por desaznarme. Siempre es placer que me cuenten estas cosas.

Mantienen conectadas las neuronas.


Abrazo.

lauruguacha dijo...

El papá de mi concuñada está impecable. Una vez le pregunté el secreto de su energía. Me dijo que todas las mañanas, junto con el desayuno, se traga un diente de ajo. Habrá que entrar a darle al ajo nomássssss ( ¿la contraindicación será el despiste?)

iaiune dijo...

jajaja, siempre sostuve que la ingesta de ajo coadyuva a conservar virtuosas a las muchachas ;)

Cassandra Cross dijo...

Una grossa la tieta Montse...
adoré la anécdota. Quiero más, si se puede!! :D

Fodor Lobson dijo...

Kaitos,
iba a corregirle el desaSnar, pero caí en la cuenta de ¿y si K está haciendo un juego de palabras con Aznar? Porque más asno que Aznar hay pocos... jejeje

Uru,
algo me dice que ud. ya es medio despistadona, ergo... no le va a hacer mal lo del ajo, ¿no?

Iaiune,
¿virtuosas? vamoooos
;)

Cass,
sigue... en próximas entregas
beso