sábado, 29 de septiembre de 2007

El ocaso de un idioma

Ayer en el avión tras aterrizar en Mendoza por los altoparlantes el azafato dice

... les recordamos no olvidar sus efectos personales ...

¿quien redacta estas cosas?


8 comentarios:

Ana C. dijo...

Esa frase se dice desde que yo empecé a volar en avión, Fodor, a eso de los dos o tres años, y el idioma está vivito y coleando, todavía.

A lo mejor es puro rebuscamiento sudaca.

Maguila dijo...

"Les recordamos no olvidar" es equivalente a "les recordamos recordar" lo cual es una redundancia absoluta apta sólo para el uso en literatura como recurso estético. Sin embargo, dadas estas necesidades literarias, este tipo de redundancias están permitidas por la RAE. Esto lo leí hace unos días respecto de otro verbo que no era recordar (olvidar). Es raro Don Fodor, alguna conexión debe haber entre su universo y el mío, no es la primera vez que escribe sobre algo que constituya una preocupación actual mía...raro, muy raro.
Saludos y buena semana

lauruguacha dijo...

¿Y Usted recordó no olvidarse?

sibila dijo...

estas 'cosas' son los 'incunables' del discurso... si vamos a hablar mal, hagámoslo con propiedad. j3

Fodor Lobson dijo...

y no es sólo la redundancia, la que me parece molesta... es también el (ab)uso del infinitivo

Ana C,
vivo está,pero Cervantes se remueve en su tumba cada 2 minutos (¿no era de Aereolineas Argentinas la publicidad del cada 2 minutos estamos despegando o aterrizando en algún lugar del mundo?)

Maguila,
da miedito, efestiviewonder ¿será que en mendoza las vibraciones se transmiten de unos a otros?

Uru,
yo nunca me olvido de acordarme de no olvidarme de mis efectos personales (plop)

Sibila,
eso, eso, destrocemos la lengua, pero con elegancia.

Pablo dijo...

Lo curioso es la compulsión que el personal aeronaval tiene por renovar unos textos pueriles, estrictamente funcionales y completamente reiterativos. Supongo que será alguna forma de luchar contra la alienación o algo así...

Fodor Lobson dijo...

Pablo,
toooda la razón del mundo tienusté.

Cunilandia dijo...

Un afectado literario, sin dudas